Internet es una red mundial que permite la interconexión entre diversos tipos de dispositivos.
Por ejemplo, cuando navegamos en el sitio web del NIC (http://www.nic.cl), nuestro computador se comunica con el servidor de NIC Chile, solicita la información y la despliega en nuestro navegador.
Esta comunicación es posible gracias a un protocolo llamado IP (del inglés Internet Protocol) que mi computador y el servidor de NIC conocen, y por lo tanto, con el cual pueden "conversar". Para comunicarse inequívocamente en este protocolo, cada participante tiene un número único mundial de identificación llamado Dirección IP.
Las direcciones IP juegan un rol fundamental en el funcionamiento de Internet. Todos los dispositivos, incluyendo computadores, routers, servidores, impresoras, teléfonos/fax IP, teléfonos celulares y en un futuro cercano automóviles y artefactos del hogar, deben tener una dirección IP única en el mundo. Esta dirección permite funcionalidades indispensables para el funcionamiento de Internet: 1) determinan quién participa en la red, al ser un identificador único, 2) determinan donde debe ser enviada la información, al ser el identificador de destino de ella, y 3) determinan cómo hacer llegar la información, al utilizarse este identificador para construir vías de despacho (caminos) a ese destino.
En IP la información viaja en secuencias de paquetes. En cada paquete hay un espacio pre definido para incluir la dirección de destino y la de origen.
La gran mayoría de Internet usa hoy en día la versión 4 del protocolo IP (IPv4). En IPv4 el espacio para anotar la dirección en los paquetes de información es de 32 bits, lo cual permite usar aproximadamente 4 mil millones (232) de direcciones distintas, lo que define, al menos teóricamente, el espacio completo de direcciones IPv4. Sin embargo, en la práctica el número es mucho más reducido ya que un tercio de ellas fueron asignadas antes de que se formalizara la reserva de direcciones (hoy en día las direcciones deben solicitarse a organismos regionales encargados de tal misión) y otras están reservadas para propósitos especiales como redes privadas, direcciones multicast, y para uso futuro.
A pesar de la magnitud en la cantidad de direcciones posibles de IP versión 4, el crecimiento explosivo y sostenido de Internet en los últimos años ha gatillado una escasez notable de direcciones IP y una incertidumbre sobre la futura escalabilidad de Internet en sus términos actuales.
Se han adoptado varias estrategias para mitigar el agotamiento, una de las más comunes es una técnica conocida como Network Address Translation (NAT) (4). Los NATs se instalan en los puntos de conexión de las redes locales con Internet y su función consiste en traducir la dirección usada al interior de la red local a una dirección de Internet. Esto permite compartir un grupo de direcciones públicas de Internet con un grupo mucho más amplio de direcciones en la red local ya que estos usan direcciones privadas (es decir, direcciones que no son mundialmente únicas).
La base de Internet y principal razón de su éxito es que la inteligencia radica en los extremos (computadores, servidores, etc.) en vez de la misma red (5), dejando esta última lo más simple posible, maximizando su eficiencia y minimizando sus costos. Sin embargo, NAT requiere introducir inteligencia en la red propiamente tal rompiendo este principio. Los problemas comúnmente asociados con el uso de NATs incluyen aumento en la complejidad de las redes, crear asimetrías entre clientes y servidores, complican el aprovisionamiento de servicios públicos en una red local e interfieren fuertemente en las redes Peer-to-Peer.
Otras medidas para paliar la escasez de direcciones se han tomado en dos líneas políticas: 1) optimizar la asignación de direcciones IPv4 en los RIRs, incluyendo mayores barreras como el aumento observado en los precios, y 2) recuperar direcciones previamente asignadas y en desuso o mal utilizadas. El punto 2 ha tenido un impacto nulo o muy bajo, al contrario de 1 que ha logrado prolongar la vida de IPv4 un par de años (pocos años atrás se estimaba el agotamiento definitivo de IPv4 para el 2009).
La solución definitiva al agotamiento de direcciones IP versión 4 vendría con la introducción de una nueva versión del protocolo llamada "IP versión 6" (IPv6). IPv6 aumenta a cifras astronómicas las direcciones disponibles (aproximadamente 667.000 trillones de direcciones por metro cuadrado en la tierra) e incorpora una serie de mejoras en base a la experiencia observada en el uso de la red actual.
Desafortunadamente, IPv6 no es compatible con IPv4, mientras IP versión 6 no haya sido masivamente adoptado, el contenido de Internet estará mayoritariamente sobre IPv4 y, por lo tanto, quienes tengan conectividad IPv6 pero no IPv4 tendrán acceso limitado. Es por esto que adopción de IP versión 6 debe ser un esfuerzo conjunto de todos los actores, tanto público como privado, para que no se produzcan "islas" de IPv6 dentro de la red incomunicadas y, por lo tanto, inservibles.
En Chile la situación es preocupante, mientras que el resto del mundo ya está tomando medidas para la adopción de IP versión 6, en Chile hay un desconocimiento tanto del próximo agotamiento de IP versión 4 como de la existencia del nuevo protocolo.
El principal problema que enfrenta Chile en el retraso de la adopción de IP versión 6 es que quedemos como una isla de IP versión 4 en un mundo con gran despliegue de IP versión 6. Bajo este escenario, definitivamente perderemos el liderazgo tecnológico alcanzado en la región y Chile dejará de ser un país atractivo para asentar servicios que requieran la tecnología (por ejemplo off-shoring). En algunos años más comenzarán a instalarse servidores en Internet que sólo serán accesibles desde IPv6, lo que forzará una migración completa de la red. El enfrentar el tema tarde generará costos altísimos y una improvisación que puede incluso generar fallas en el servicio de Internet en Chile.
Es vital entonces que, como política estratégica, Chile estimule y planifique la adopción de IP versión 6 lo antes posible. Cabe destacar las conclusiones y recomendaciones del estudio desarrollado por la OECD en la reunión de Corea, en que señalan que el Gobierno "debe" jugar un rol importante en esta adopción, en particular señala 3 puntos:
- El Gobierno debe trabajar con el sector privado y las Universidades para incrementar la educación, la preparación y reducir los cuellos de botella.
La adopción de IPv6 es una integración compleja, que requiere años y que impacta en todos los sectores de la economía. Adicionalmente, se proyecta un largo periodo de coexistencia con IPv4 donde la interoperabilidad de las aplicaciones será crítica. El hecho de que cada actor solo puede enfrentar una parte del problema exige una colaboración entre todos.
- El Gobierno debe demostrar un claro compromiso de adopción de IPv6
Es clave que el gobierno desarrolle un Plan de adopción de IPv6 en sus propias reparticiones y que establezca un grupo que sea capaz de llevar adelante este plan.
Los países que lideran el cambio hoy, lo hacen gracias a iniciativas desde sus gobiernos.
En 2001 el Gobierno Japonés fue el primero en establecer una estrategia nacional de adopción de IPv6 llamada e-Japan, Japón lidera hoy la transición a nivel mundial.
En 2002 la comisión Europea emitió una comunicación diciendo que una estrategia concertada era necesaria para la adopción de IPv6 para fortalecer la competitividad de la región.
El 2003 el Gobierno de Estados Unidos ordenó al departamento de defensa el tener integrado IPv6 para el 2008 al igual que la infraestructura de red de todas sus agencias. Cabe recordar que la defensa juega un rol fundamental en la economía del país.
En Corea, otro de los líderes actuales, el Gobierno estableció un plan de adopción en Febrero del 2001.
- Finalmente, el Gobierno debe estimular la cooperación internacional y monitorear el despliegue de IP versión 6.